Pixar: Toy Story, Cars y todo lo demás

En mayo, mientras estuve en Madrid unos días, fui a visitar la expo «Pixar: 25 años de animación».

Fue un recorrido increíble por toda la creación de Pixar, desde los primeros cortos, hasta las pelis que me han hecho disfrutar tanto.

Como una niña pequeña recorrí la expo con una sonrisota en la cara, además, viví mi primera experiencia viendo un zoótropo, y fue un momento mágico.  Me quedé en el cuarto oscuro, viendo el zoótropo dar vueltas más de 5 veces, hipnotizada, no me podía mover.

zootropo

Además del zoótropo, pude ver los cortos que sirvieron de base e inspiración para las pelis: Las Aventuras de Andre y Wally, Luxo JR, Red’s Dream, Tin Toy y Knick Knack.

Cada peli tenía una sala dedicada, donde se podían ver los bocetos originales de cada personaje, cómo fueron cambiando (por ejemplo, Woody en Toy Story iba a ser malo…), y cómo se convirtieron finalmente en esos seres que tanto nos han hecho reír a todos.

Hasta me emocioné cuando pasé por las salas de mis pelis favoritas de Pixar: Cars, Ratatouille y Monster’s INC.

UP y Ratatouille

Y para terminar, me viene a la cabeza una frase de Ellie, en UP: «Adventure is out there»

Carros de Foc

Durante 4 días de mis vacaciones pude volver a disfrutar de los increíbles paisajes de Carros de Foc (Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici).

Aquí algunas fotos:

Vistas web Túnel web JM Blanc web Gran Árbol web Estany de Sant Maurici web Colomina web

También decidí contar los kilómetros de mi recorrido y de esta manera hacer una donación en km y el equivalente en euros a mi amiga Gabi, que está llevando a cabo un proyecto magnífico que se llama Run With G.  ¡Espero que puedan visitar su web www.runningwithg.com, leer sobre el proyecto, y colaborar donando € o KM!  Estoy feliz de poder donar a #RunWithG estos 46,73km que caminé los últimos días y aportar mi granito de arena.

En mi Flickr ya tengo colgado un album con las fotos panorámicas de Carros, las pueden visitar aquí.

 

 

Pensamientos desde Teruel

Hoy es 18 de julio de 2014.  Estoy sentada en la oficina que tenemos montada en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Teruel, con motivo de la Baja Aragón, que empieza hoy.  Afuera, el ambiente es de Puro Motor; carros, motos, camiones, cuadraciclos y boogies se preparan para la salida de una de las carreras más importantes del mundo.

Mientras tanto, yo estoy en la oficina pensando en muchas cosas.  Hoy es el aniversario de la muerte de Nelson Mandela y me vienen a la cabeza muchas de sus palabras, sus enseñanzas, su legado.  “What counts in life is not the mere fact that we have lived.  It is what difference we have made to the life of others that will determine the significance of the life we lead.”

Sigo pensando…  La semana pasada, en una noche de tapeo y copas, una conversación muy interesante con mi amigo Dani Caverszachi y mi amiga Lola Ochoa dejó algunas preguntas en el aire: “¿Somos capaces de generar cambio?  ¿Somos capaces, a través de nuestra vida y nuestras acciones, de marcar una diferencia?

Lola y Dani son campeones nacionales de tenis en silla de ruedas.  Lola ha sido olímpica 3 veces, y aún le quedan ganas y nivel para viajar a Río en 2016.  Dani acaba de cumplir 21 años, fue olímpico en Londres, terminó la universidad hace 2 meses y se va a dedicar 100% al tenis con un claro objetivo: Río 2016.  Ambos son personas centradas, conocidos dentro del sector, sus ciudades y el país, ganadores y galardonados siempre con muchos premios deportivos.

Desde luego, a mí Lola y Dani sí me han cambiado la vida y han marcado una diferencia en mí.  Me han marcado a un nivel muy personal, enseñándome este deporte que tanto me gusta (el tenis en silla de ruedas) y que antes no conocía.  Me han motivado a  nivel profesional también, ya que dentro de mi trabajo he tenido la oportunidad de organizar y colaborar en torneos de silla de ruedas.

Yo creo firmemente que Dani y Lola son generadores de cambio y que marcan diferencias.  Lola fue una de las pioneras del tenis en silla de ruedas en España, ambos se han superado a nivel profesional y deportivo, además, muchísima gente ha comenzado a jugar tenis gracias a ellos y lo seguirán haciendo.  El tenis en silla de ruedas lleva muchos años dando pasitos pequeñitos hasta convertirse en un deporte mucho menos minoritario y mucho más profesional, y esto es gracias a todas las personas que aman y rodean este deporte y han entregado su tiempo para hacerlo mejorar.  Lola y Dani han colaborado y forman parte de ese cambio, así como una persona muy especial, David Sanz, a quién no quería dejar de mencionar en este texto.  David es el impulsor del tenis en silla en España, descubrió este deporte mientras estudiaba INEFC en Lleida y no ha parado hasta conseguir que los tenistas españoles estén en la élite mundial, y que España tenga un calendario de torneos nacionales e internacionales muy completo.

¿Somos capaces de generar cambio?  ¿Somos capaces de marcar diferencias?  Desde luego, no creo que sea fácil convertirse en el próximo Nelson Mandela, pero sí creo que todos podemos dar pasitos, inspirar a otros, y buscar inspiraciones en las pequeñas cosas.  Creo que las pequeñas cosas pueden marcar grandes diferencias.  Y aunque todos estos temas de la “superación” se han convertido en clichés que a veces me agotan a través de videos en FB y otras redes sociales, desde luego todas las personas, en algún momento de nuestras vidas,  necesitamos alguien o algo que nos ayude a cambiar y a mejorar.   Y para cerrar este conglomerado de pensamientos, quiero citar a Leonard Nimoy, que escribió uno de mis libros favoritos de poesía.  Este libro, que lo tengo en mi casa en Costa Rica y me lo sé de memoria, es un pequeño librito fotográfico que le “robé” a mi mamá, y que a través de sus bellas imágenes y textos, me motivó a tomar mis primeras fotos y a adentrarme en el mundo de la fotografía.

I am an incurable romantic
I believe in hope, dreams and decency

I believe in love,
Tenderness and kindness.

I believe in mankind.

I believe in goodness,
Mercy and charity
I believe in a universal spirit
I believe in casting bread
Upon the waters.

La Quebrantahuesos

Durante los últimos 24 años, la Marcha Cicloturista Quebrantahuesos ha sido la prueba cicloturista por excelencia en España y Europa.

Aunuque este año la prueba se celebró el 21 de junio, la carrera comienza realmente muchísimos meses antes.  Los aspirantes a participar tienen primero que pre-inscribirse, para que luego se decida podrá participar a través de un sorteo.

Entonces comienzan los preparativos.  La QH es el sueño de muchos, es el objetivo marcado por miles de personas, y ese sueño se hace realidad en un pueblo de los pirineos aragoneses: Sabiñánigo.

Sabiñánigo tiene una población de 10.000 personas, pero solo el fin de semana de la QH se reúnen allí más de 20.000 (entre participantes y acompañantes).  El pueblo entero se vuelca en cuerpo y alma al buen desarrollo de la prueba, y la fiesta de la QH se vive en todos los rincones.

Cualquier persona debería visitar Sabiñánigo durante la QH para experimentar un homenaje al ciclismo en estado puro.

Aquí, algunas de mis impresiones…

Pastores web - copia

Dedicatoria web

Parking bicis web

En mi Flickr: https://www.flickr.com/photos/juliaroca/sets/72157645337895502/ podrás ver el resto de imágenes.

Joan Colom: «Jo faig el carrer»

Ayer fui a despedirme de Joan Colom y de su maravillosa expo que durante bastantes meses ha estado expuesta en las salas del MNAC.  Una expo que valía la pena visitar más de una vez, y yo ayer, en mi despedida, re-visitando las imágenes y contemplando otra vez su arte, pude nuevamente entender el por qué amo la fotografía y por qué admiro tanto a fotógrafos como Colom.

Colom no se acercaba nunca demasiado a las personas.  No interactuaba con ellas, de hecho, las personas ni siquiera sabían que estaban siendo fotografiadas.  Él tenía la cámara semi-oculta en la mano, no miraba por el visor y disparaba por debajo de la cintura.  Para él, era «básico fotografiar sin mirar el visor.»

Algunas personas consideran que sus fotografías son frías, que estar a 3 metros de sus «modelos» convierten su fotografía en algo demasiado distante.  Incluso, que al reencuadrar tanto las imágenes después hacía «trampa» ya que debería haberse acercado desde el principio para encuadrar correctamente.  De hecho, cuando estudiamos fotografía, siempre nos dicen que nos hemos de acercar más, que hemos de estar más cerca, que usemos menos tele, y demos dos pasos al frente.

Pero Joan Colom no buscaba interactuar.  Su fotografía a mí me dice otra cosa.  Su fotografía refleja naturalidad y cotidianidad.  Las personas, al no darse cuenta que estaban siendo fotografiadas, continuaban en su día a día con una simplicidad mágica.  Y eso es lo que he disfrutado tanto al visitar esta expo.  He podido vivir un Raval y un Barrio Chino que de otra manera nunca hubiera conocido, me he adentrado junto a Colom en el mundo de las prostitutas de la época, me he sentido yo también espía de ese mundo desconocido.  Sus imágenes me han permitido identificarme con los personajes a través de una cotidianidad totalmente pura.

Joan Colom consideraba que había tres elementos básicos para su tipo de fotografía: «espontaneidad, integridad y continuidad.»  Por eso visitaba semana tras semana las mismas calles, y podía estar hasta 3 horas para lograr la fotografía perfecta.  Escondido, sabía que muchos de sus negativos no darían el resultado correcto, y al revelar, tenía que tirar mucho material.

Además de las fotografías, una cosa que enseña la expo y que me resulta admirable, es la manera de Colom de clasificar sus fotografías.  Él se ha definido como un «coleccionista de sus propias imágenes» y el orden y la meticulosidad que utilizaba lo demuestran.  Clasificaba sus fotos temáticamente numerándolas del 1 al 31… Me parece increíble como archivaba, ordenaba y numeraba todo.  Es una lección para todos los fotógrafos, algo que deberíamos aprender si no lo hacemos, como es mi caso.

Así que ayer, después de meses de tener a Joan Colom en el MNAC, me tocó despedirme de él.  Me despedí habiendo aprendido grandes cosas, sobre todo, volviendo a encontrar la inspiración y la motivación para salir cada día a la calle a fotografiar.  Y esperando ansiosa mi próximo encuentro con una gran expo como ha sido esta.  Gracias Joan Colom, por este gran legado fotográfico y social.

«Yo no sabía que estaba haciendo fotografía social en aquel momento.  Yo solo hacia fotografía y buscaba imágenes que me emocionaran.  Yo hago la calle.  Con mis fotografías busco ser una especie de notario de una época.» -Joan Colom

Finde en Madrid

Madrid es una ciudad que siempre me ha «asustado» por grande.  La domino poco, conozco poco la ciudad.  Aunque vengo mucho por trabajo, suelo ir del AVE/aeropuerto al hotel, taxi a las reuniones y ya…

En 2004 vine a Madrid de vacaciones con Ela por primera y última vez (hasta ahora).  En ese viaje conocimos la ciudad más «turística», fuimos a museos, monumentos, palacios.  Y a Toledo.  En 2004, yo todavía no había comenzado a estudiar fotografía, aunque ya me apasionaba.

10 años exactos después, he decidido volver a Madrid de vacaciones.  Las cosas han cambiado mucho, sobre todo en mi interior.  Por un lado, ahora veo la ciudad con ojos fotográficos, la luz, los colores, la gente, los rincones…  Por otro lado, desde el 2003 cuando aterricé en Barcelona, he crecido y conocido muchos lugares.  Las ciudades grandes ya no me asustan tanto, Europa ya no es el «gigante desconocido» que era hace 11 años cuando llegué.  El metro, el bus y el tren que hace 11 años me generaban impacto y respeto, hoy son herramientas de mi vida y mi rutina.

Además, mi manera de hacer turismo hoy es muy diferente a como era antes.  Ya no me interesan las ciudades por sus monumentos, museos y zonas históricas.  Ahora, me interesa caminar, y perderme con mi cámara, y callejear, descubrir rincones, tomarme un café en una plaza linda, disfrutar simplemente andando.  Solo visito museos si hay alguna exposición que me interesa.  Huyo del turismo en masa siempre que puedo, y camino…  Siempre camino.

Ahora estoy en Madrid, tomándome una cerveza (o un café) y pensando que esta ciudad ya no me asusta tanto.  Es grande, enorme, y en un fin de semana no creo que salga de 1-2 barrios.  No conoceré ni un 10%, pero eso ya no es importante para mí.

Mientras la luz sea buena, y la ciudad me ofrezca su encanto, y mi cámara capte los momentos, yo seré feliz… Y algún día volveré…

Oda a Gabo

Cuando Gabriel García Márquez murió hace unos días, su muerte fue de lo único que se habló en redes sociales.  La gente ponía fotos, citaba frases, adjuntaba a sus comentarios enlaces a noticias… La Vanguardia (periódico catalán) publicó la última entrevista que concedió Gabo hace unos años, y el lunes incluso publicó el primer capítulo de  una novela inacabada e inédita: En agosto nos vemos (que Márquez guardaba en su cajón desde 1999 a la espera de un final que para él valiera la pena)
Mucha gente criticó el aspecto viral de la noticia de la muerte de García Márquez, pero las redes sociales son así: cualquier noticia relevante o irrelevante se convierte rápidamente en viral, y todo el mundo lo comenta, sepan de  que va el tema o no.
En el caso de Gabo, yo creo que él se merece ser  “el tema más viral posible”, se merece eso y mucho más.  Si gente que nunca ha leído sus libros ahora deciden intentarlo, todo este «ataque de tuits y posts» habrá valido la pena.
Yo quiero aprovechar mi web, mi blog, mi plataforma, para despedirme aquí de Gabo y para darle las gracias infinitas por haber marcado mi infancia, mi adolescencia y mi vida entera.
A los 10 años leí por primera vez Cien años de soledad, libro que he leído innumerables veces. Macondo se convirtió en una segunda casa, los Buendía en mi familia….
He leído casi todos los libros de García Márquez,  he entendido algunos (porque no puedo decir que los he entendido todos).  He reído y llorado… Vivir para Contarla es mi autobiografía favorita en el mundo (es fascinante conocer donde nació el realismo mágico de Gabo), y algunas de sus historias me han marcado para siempre, como El rastro de tu sangre en la nieve (a veces mientras camino por la calle me vienen a la mente frases enteras de esta apasionada historia de amor).
Tengo en mi casa todos sus libros, los he leído y releído, y los seguiré leyendo.
Porque Gabo ya no está con nosotros.  Ya no nacerán mas libros de su pluma, ahora solo nos queda su obra, su legado… pero es un legado eterno, plagado de historias que aunque ya las hayamos leído, nunca se volverán aburridas ni «viejas», porque son perfectas, son magia pura.  Si la familia de García Márquez decide algún día publicar En agosto nos vemos, tendremos la fortuna de despedirnos de él de una manera más digna, parecerá que no nos ha dejado tan huérfanos como ahora nos sentimos.  Si la novela nunca se publica, podremos imaginarnos un desenlace, podremos viajar junto a Ana Magdalena todos los 16 de agosto a la isla y acompañarla a dejar flores a la tumba de su madre.

Pero pase lo que pase, yo con estas palabras lo que quiero decir es: Adiós y Gracias Gabo.

Gracias y gracias y gracias….

La foto de mi vida

En el mundo de la fotografía (me imagino que en todos los otros mundos también) siempre hay momentos en que el fotógrafo sabe que ha hecho una foto especial.

En la fotografía analógica, este momento se hace esperar más, porque primero tomas la foto, luego revelas el carrete… Cuando tienes los negativos, miras contra luz para ver si tienen el aspecto que te imaginas, si los blancos y los negros están como deben de estar.  A pesar de esto, de  que todo se vea «bien», tienes que esperar a las tiras de contactos.  Cuando sale el contacto del fijador y lo miras a la luz, nace la primera sonrisa…  Pero hasta que la foto no esté ampliada, hasta que no tengas claro que en un tamaño grande todo está en su sitio (los blancos y los negros, la nitidez que has buscado, el encuadre…) no podrás saber lo que has creado.
Los 3 minutos del revelado se hacen eternos, pero los 5-6 del fijador ya son una tortura. Y cuando sales del cuarto oscuro y accedes finalmente a la luz, ves tu foto, la ves y es tuya, y es perfecta, porque has logrado captar exactamente lo que tu ojo vió a través del visor… Ese momento es mágico… Es irrepetible…

La foto de mi vida (ayer una amiga la «bautizó» así) no es una foto que haya nacido del revelado y la ampliación tradicional.  Esta foto nació de una manera diferente.

Probando procesos creativos, durante la época que estudiaba fotografía, decidí unir 2 negativos para ampliarlos conjuntamente.  Escogí meticulosamente los negativos, los observé contra luz y pensé «sí, esto puede funcionar».  La idea cobraba fuerza en mi mente, y solo faltaba que el resultado fuera lo que yo esperaba.
Y fue perfecto.  Cuando salió del fijador y vi mi foto en la luz (en ese momento era una prueba muy gris, que haciendo muchas pruebas más se llegaría a convertir en la foto que finalmente sería la correcta, la real) lo supe… Supe que había hecho una foto que me marcaría por siempre, que definiría de muchas maneras mi estilo fotográfico (procesos creativos, reflejos, exploración, autorretratos…)

Mi foto. La foto de mi vida.  No la única pero sí una muy especial.  Una foto que cuando la veo no me canso, que tuvo el privilegio de rodar durante un año en diferentes expos colectivas en BCN, que incluso fue la portada de la publicidad de una de esas expos, que esta semana me la han comprado 2 veces, 2 personas distintas.  La foto de mi vida…

Hoy quiero compartirla nuevamente con todos, porque durante esta semana, esta foto me ha vuelto a  recordar que la fotografía es magia, que la fotografía es parte de un proceso único y personal, y que la fotografía, como digo siempre, tiene poder.

Barcelona

Barcelona me adoptó en agosto del 2003.  Aunque soy de Costa Rica y así me siento (tica!!), es verdad que mi sangre es 50% catalana, ya que mi papá, catalán, emigró a Costa Rica a los 17 años.  No sé si es porque soy mitad catalana, o porque Barcelona es una ciudad especial para todos, pero desde que llegué, me enamoré.

Me enamoré del orden del Eixample, de las esquinas recortadas, de las calles rectas.  Me enamoré de la orientación mar-montaña.  Me enamoré de los edificios, de la luz, de la diversidad, de la libertad de movimiento, de la calma que tiene la ciudad cuando todos duermen.

Y me sigo enamorando cada día.  Salir a pasear con mi cámara, callejear y convertir a Barcelona en imágenes continúa siendo, 10 años después, uno de mis grandes placeres.  Pasear, caminar, fotografiar y luego entrar en una de las tantas exposiciones fotográficas que nos regalan siempre los museos de la ciudad.

Me encanta descubrir nuevos rincones, capturarlos y hacerlos míos.  Me encanta Barcelona, descubrirla y redescubrirla…  Y buscar belleza, porque de eso de trata, en todas las historias que intento explicar a través del visor.